Esta planta de hoja perenne y porte colgante es originaria de las selvas de América del Sur. Antiguamente se la conocía con el nombre de “Hypocyrta glabra”.
Florece desde la primavera hasta el otoño, produciendo unas pequeñas florecillas que recuerdan a la forma de un pez. Estas suelen ser de color anaranjado y pueden presentar unas “rayitas” más oscuras.
Esta planta puede ser cultivada en exterior o en interior. Si las temperaturas invernales van a ser muy bajas, es mejor trasladarla al interior, ya que es una planta que resiste muy bien a la sequedad ambiental, pero ha de situarse en estancias bien iluminadas.
Si los inviernos no son muy crudos, puede permanecer todo el año al exterior. En este caso se ubicará en un lugar sombreado pero bien iluminado, de lo contrario no florecerá lo suficiente.
Después de la floración se puede pinzar la planta, consiguiendo la formación de nuevos tallos y así obtener un aspecto más frondoso.
En cuanto a los riegos, es conveniente mantener el sustrato húmedo pero no encharcado, con lo que tenemos que tener cuidado de tener un buen drenaje, en caso contrario podrían pudrirse sus raíces.
Se puede abonar durante la primavera y el verano pero en proporciones ligeras, lo mejor es hacer un abono con la mitad de la dosis aconsejada por el fabricante.
Se puede podar en primavera, incluso realizar esquejes con estos cortes si las temperaturas rondan los 20 ºC. Esta es la mejor forma de multiplicarla, ya que enraíza fácilmente en estas condiciones. Otra forma de multiplicarla es mediante división de mata cuando se trata de plantas grandes.
No suele ser atacada. En algunos casos por cochinilla algodonosa o por pulgones.






