“Datura arborea” o “Brugmansia arborea” son los nombres científicos sinónimos de esta planta de floración estival y otoñal, también conocida comúnmente (entre otros nombres) como trompetero o floripondio.
No debe confundirse con “Datura estramonio”, muy habitual junto a caminos y escombreras de nuestra geografía, aunque ambas pertenecen a la misma familia (solanáceas) y tienen un alto contenido en alcaloides alucinógenos, sustancias que actúan sobre los humanos y animales como drogas, pudiendo llegar a tener efectos letales.
Esta planta se encuentra ampliamente distribuida por Sudamérica. Puede llegar a alcanzar 5 metros de altura y produce unas flores en verano y otoño de hasta 30 cm de largo con forma acampanada.
Empieza a florecer emitiendo unos capullos en forma de vaina, que poco a poco cuelgan y para acabar abriéndose.
Como veis el aspecto de las hojas de mi planta no es el ideal, esto es debido a dos factores: la ubicación y una plaga de mosca blanca que no consigo eliminar.
Respecto a la ubicación, esta planta necesita estar una posición en semisombra, sobretodo en climas calientes, pero por problemas de espacio la tengo a pleno sol, cosa que no ha afectado a su floración, como veréis a continuación, pero sí su aspecto. Trataré de reubicarla de cara al año próximo.
La datura necesita agua en abundancia desde la primavera, aunque su crecimiento vegetativo sea posterior. En invierno los riegos han de ser prácticamente nulos.
Es una planta de hoja caduca sensible al frío, prefiere los climas templados. Agradece abonado cada veinte días desde la primavera hasta el otoño.
Sus flores emiten un aroma intenso y agradable, apreciable sobretodo por las noches.
La multiplicación de esta planta se realiza mediante semillas o esqueje semileñoso.
Son atacadas por ácaros, mosca blanca y orugas.
Quiero insistir en la toxicidad de esta planta. Estaremos alerta en el caso de que haya niños o animales, y cuando la manipulemos intentaremos realizarlo con guantes, lavándonos bien posteriormente.








