Parecía que tardaba pero al final ha florecido mi violeta africana (“Saintpaulia ionantha”). Llevaba tiempo en su macetita y a la espera, más de un año sin florecer, solo con sus aterciopeladas hojas, hasta que hace un par de meses la trasplanté a una maceta algo mayor y por fin han aparecido sus moradas flores.
Esta planta yo la utilizo como planta de interior, ya que es muy sensible al agua en sus hojas y se pudre fácilmente. Debe estar en una habitación bien iluminada, pero sin recibir los rayos del sol directos, pues podría hacer quemaduras en sus hojas.
Para regarla, 2 ó 3 veces por semana si hace mucha calor, o una vez a la semana en invierno (si hay calefacción), es preferible hacerlo desde el plato, es decir, poner agua en éste, dejar la planta encima durante un cuarto de hora para que absorba por capilaridad y pasado ese tiempo, retirar el agua sobrante.
En el caso de que se quiera regar desde arriba, hacerlo sin mojar las hojas ni encharcar la maceta.
Esta planta para florecer necesita muchas horas de luz y unas temperaturas por encima de los 18ºC, es habitual que florezca cuando los días son más largos, aunque también puede florecer en ambientes con muchas horas de luz natural y apoyo de luz artificial, pero siempre necesitan un tiempo de descanso de uno a dos meses entre cada floración.
Se puede multiplicar por semillas o por esqueje de hoja. El esqueje de hoja se suele hacer a partir de una hoja con peciolo (rabillo), y clavando éste en turba pero estando ésta a una temperatura templada, por tanto es mejor hacerlo a finales de primavera.
La violeta africana necesita humedad ambiental, pero nunca se debe pulverizar sobre sus hojas, en cualquier caso se le puede proporcionar colocándola sobre un plato con agua y guijarros, sin que la base de la maceta llegue a tocar el agua.
Para limpiarla se pasará un pincel o brocha seca suave sobre sus hojas y nunca se utilizarán sobre ella abrillantadores para plantas.
Los problemas más habituales que puede presentar esta planta es pudrición por exceso de agua o no floración. Para evitar el primero se actuará como hemos visto anteriormente. Para estimular la floración, se colocará en un sitio con mucha luz, se trasplantará a una maceta mayor si se viese el follaje muy apretado y se abonará cada 15 ó 20 días en primavera y verano con abono líquido rico en potasio (abono de floración).
Las plagas más habituales en la violeta africana son cochinilla y pulgón.








