La “Calendula officinalis” es una planta anual, que suele florecer desde principios del verano hasta finales de otoño. Muchas veces se retrasa unos meses su producción para que su floración sea también invernal. Tienen origen en regiones mediterráneas y parte de Asia.
Sus flores suelen ser de color amarillo o naranja y con unos tonos muy intensos. Se le atribuyen muchas propiedades medicinales, sobretodo en afecciones de la piel y de los ojos, e incluso algunas variedades son comestibles.
Su exposición ideal es a pleno sol, aunque florecen bien en sombra parcial. Suelen aguantar las heladas débiles.
Se cultivan perfectamente en macetas. En muchas ocasiones podemos combinarlas con otras plantas, ya que es una de las pocas que pueden estar florecidas durante el invierno, añadiendo la nota de color en ese recipiente.
Los riegos han de ser regulares mientras esté florecida, evitando encharcamientos que producirían la aparición de hongos en la planta.
Como en muchas especies, quitar las flores marchitas produce en la planta una mayor floración.
Suelen ser atacadas por pulgón y mosca blanca. También pueden padecer diversos tipos de hongos.
Su multiplicación se realiza en primavera mediante semillas, cubriéndolas con una fina capa de tierra y a una temperatura de unos 15ºC.





